¿Por qué no se emplea Design Thinking?

Como muchos sabéis, me encuentro inmersa en un Máster de Innovación que más que una obligación se está convirtiendo en una invitación a la reflexión ante conceptos que ya conocía. Uno de esos conceptos es el del Design Thinking.

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Ya he hablado en otros posts de lo que es el Design Thinking y de sus ventajas, no obstante no es algo que observemos que se aplique en nuestro día a día y esto me ha llevado a preguntarme ¿por qué?

Todos hemos pasado por la experiencia de crear algo; imaginad que os pasáis toda la tarde cocinando para vuestros amigos. Estáis agotados pero sabéis que todo el cariño que le habéis puesto a la elaboración ha hecho que podáis disfrutar de una cena deliciosa. Y, de repente, uno de ellos te dice que está bueno pero que le falta sal. ¿Cómo te sientes al respecto? Seguro que un poco dolido ya que te ha llevado un esfuerzo que crees que tu amigo no valora. Esto en el mundo empresarial se llama “egocentric empathy gap”.

Durante años, las empresas se han centrado en hacer el mejor producto de todos. Y no es ni la primera ni la última vez que muchas de ellas se llevan el batacazo cuando descubren que es un fracaso estrepitoso porque no se vende. Esto se debe a que se han olvidado que un producto de éxito no es el mejor técnicamente, sino el que resuelve mejor la necesidad que tiene el usuario. Análogamente al ejemplo de la cocina, te has centrado en hacer el plato que tú consideras mejor pero has olvidado que a tu amigo le gustan las comidas tirando a saladas.

Actualmente las empresas están tomando nota de este problema y está apareciendo una tendencia denominada innovación centrada en el consumidor para resolver sus errores futuros. Así, se han planteado qué falla en el planteamiento de las técnicas de Design Thinking y se han encontrado varias razones:

  1. El Design Thinking no puede realizarse desde el despacho, hay que salir y mezclarse con el usuario.
  2. Falta de humildad. El usuario te va a criticar tu producto y debes saber aceptar que tus hipótesis no sean tal vez las más aceradas.
  3. Falta de colaboración. Tienes que trabajar con equipos de personas con diferentes puntos de vista para un mismo proyecto lo que implica ceder y tener la capacidad de escuchar desde la objetividad cualquier opinión e idea.
  4. Fomento de la libertad. Cada uno debe expresar sus ideas por absurdas que parezcan por lo que se debe fomentar la confianza y la tolerancia.
  5. Hay que cambiar la mentalidad de incentivar los éxitos para incentivar los intentos, ya que hay ideas que no plantean soluciones pero sí pueden plantear la base para llegar a éstas, entonces… ¿por qué no premiarlas?
  6. Hay que tener convencimiento a la hora de emplear el Design Thinking, dejar de aplicarlo porque está de moda y nos hace parecer una empresa moderna como está ocurriendo en muchas compañías.

En conclusión, el error para mí es que no terminamos de ver que el Design Thinking supone un cambio de mentalidad en toda la organización y que llevará un tiempo implantarlo y aplicarlo con éxito. La parte positiva es que, desde mi punto de vista y hablándolo con mi jefe que me saca unos cuantos años de experiencia, muchas técnicas como la de la observación no dejan de ser métodos que llevamos aplicando desde siempre aunque de una forma más anárquica a la que el Design Thinking propone así que, no nos toca empezar de cero en cierto sentido.

“El que puede cambiar sus pensamientos, puede cambiar su destino”. Stephen Crane. 

La importancia del cómo: innovación de procesos

No voy a ser original:

“Haz las cosas distintas, si quieres resultados distintos”

Leyendo distintos artículos no paraba de venirme esta idea a la cabeza. Creo que define y resume muy bien la filosofía de la innovación en procesos. Esta es una frase que todos conocemos y con la que solemos estar de acuerdo; esto me lleva a pensar: si somos conscientes de la necesidad de cambiar la forma en la que trabajamos, en la que fabricamos… ¿por qué cuesta tanto a las empresas innovar en procesos?

Los tres conceptos clave para mí serían claramente:

  1. La innovación no debe centrarse únicamente en el resultado sino también en la metodología para llegar al mismo; no importa sólo el qué sino que hay una gran repercusión en el cómo, en el proceso.
  2. La necesidad de innovar en el proceso para reducir costes, reducir el grado de incertidumbre en el proceso y poder producir más rápido (lo que nos lleva a las ventajas que podéis ver en la imagen de abajo)
  3. La importancia de comprender el proceso y la necesidad a satisfacer en el cliente, lo que se traduce en empatía.

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A raíz de este último punto, me he parado a reflexionar en mi pregunta inicial ¿por qué cuesta tanto a las empresas innovar en procesos? Creo que parte de la problemática es que nos volvemos a centrar demasiado en el qué quieren los clientes y nos olvidamos en cómo lo hacemos. Desde hace unos meses, he tenido el privilegio de que una de las empresas que siempre se ponen como ejemplo de innovación en procesos me invite a participar en un proyecto de innovación de su proceso productivo que promete revolucionar su modelo de negocio (más aún de lo que ya lo está haciendo).

Durante este tiempo, he estado centrada en los conceptos Lean, de mejora continua, estandarización, sistemas poka-yoke… Cuando llego a planta para trabajar con la gente y me escuchan acogen con entusiasmo la iniciativa pero no llegan a aplicarla. Nos estamos olvidando, en mi opinión, de la reticencia de las personas ante los cambios. Por ello creo, que el punto más importante en la fase de innovación en procesos es el de la empatía, aunque ya no tanto del lado del cliente sino del equipo de trabajo. Creo que también es el punto más difícil de lograr, dado que se trata de conseguir un cambio de mentalidad en nuestro equipo de trabajo y no puedo llegar y conectarme con un cable a la mente de los trabajadores para reprogramar como haría con una máquina.

Las ventajas de innovar en procesos son múltiples y, desde mi perspectiva, se trata de un esfuerzo que se realiza únicamente una vez ya que, cuando los colaboradores tienen ese cambio de mentalidad o perspectiva, la metodología de trabajo se centra en la innovación tal y como estoy comprobando con compañeros que llevan más tiempo en este proyecto.

Como conclusión, y como profesionales sin importar del sector que vengáis, os invito a investigar más sobre este tema y a dejaros llevar por el cambio. Un atleta olímpico tuvo que empezar un día a entrenar y tuvo que llevar una vida distinta al resto de la sociedad para poder llegar a competir. El esfuerzo fue enorme, pero también su recompensa así que ¡dejémonos llevar por el cambio por duro que sea!

Cuestión de comunicación: MODBUS

Siguiendo con la línea que abrimos en el post “Cuestión de comunicación”, hoy veremos con mayor detalle qué es eso de Modbus.

Modbus es un bus de campo desrrollado a finales de los 70 por Modicon (quienes también desarrollaron el primer PLC) para intercambiar datos entre PLCs de dicha marca. Hoy en día persiste casi como se concebió en su día y es uno de las alternativas más empleadas debido a que se trata de un protocolo libre y abierto y a que su implementación es sencilla si la comparamos con el resto de protocolos; con unos pocos comandos de lectura y escritura y unos tipos de datos muy reducidos se puede conseguir un intercambio de información muy flexible.

Los tipos de datos se reducen a cuatro tipos: bobinas (salidas digitales), contactos (bits de programa), entradas analógicas (registros de 16 bits) y holding registers (registros de programa de 16 bits). En cuanto al tamaño de los datos (registros de 16 bits, enteros de 32 bits con o sin signo, float…) el protocolo no contempla distinciones, sino que la conversión se realiza a nivel de aplicación. Por ejemplo, la lectura de un registro de 32 bits con signo correspondería a la lectura de dos registros de 16 bits, y será el driver de comunicaciones quien componga el dato final a través de los datos proporcionados por el dispositivo. Respecto al método de establecer la comunicación, el sistema trabaja por el principio de maestro y esclavo. Como sabemos, el maestro interroga al esclavo y le pide una determinada información (bits o palabras de datos normalmente) que el esclavo le envía solícitamente.

Existen variaciones del protocolo como el Modbus+ o el JBUS que todavía persisten en algunos dispositivos. Las especificaciones del protocolo también soportan el encapsulamiento de las tramas serie dentro de las tramas TCP, lo que permite la comunicación a través de dispositivos ethernet con dispositivos serie RS232/485 empleando la pasarela adecuada; aunque, sin duda, las variantes más conocidas son Modbus ASCII y Modbus RTU.

Cuando hablamos de modbus, lo más fácil es que estemos hablando de la variante RTU aunque lo obviemos lo que significa que es el tipo más empleado. La velocidad de transmisión expresada en baudios o bits por segundo se puede configurar entre los 300 y 57600. La longitud del bus depende de la velocidad ya que, a velocidades elevadas, deberán emplearse cables especiales. Típicamente se emplean velocidades de 19200 baudios lo que permite longitudas de entre 600 y 1000 metros.

La lectura y escritura de las variables se basa en la teoría maestro-esclavo y se logra empleando los comandos READ_VAR para la lectura de variables, WIRTE_VAR para la escritura de variables o DATA_EXCH para otras peticiones. Sin entrar en detalles diremos que hay que indicar en la petición la dirección del dispositivo que se va a leer, el tipo de objeto que se va a leer, la dirección del primer objeto que se va aleer y el número de objetos consecutivos que se van a leer o escribir. 

A continuación os dejo un vídeo sobre la historia de modbus (en inglés):

Sobre Asimov y la filosofía

Seguimos con el planteamiento de Construyendo pensamientos. Hablábamos sobre cómo remediar la incapacidad (en este momento) de reproducir de forma artificial la inteligencia emocional que nos caracteriza a los humanos, dicho de otro modo, la capacidad de diferenciar lo que está bien y lo que está mal.

Como buena aficionada a la filosofía cada vez que se establece este debate me acuerdo del relativismo moral de los sofistas. Éstos decían que nada era bueno o malo de forma categórica sino que dependía de la opinión de cada sujeto. Por ejemplo, robar es malo pero ¿robar a los ricos para dárselo a los pobres también lo es? Los humanos seguimos teniendo problemas para discernir esto así que ¿cómo vamos construir de forma artificial una capacidad que nosotros no tenemos? Si un coche con conducción autónoma tiene que elegir entre salvar al conductor o al peatón ¿qué solución es la mejor desde un punto de vista ético?

Según el filósofo Nick Bostrom llegará un punto en el que se produzca una “explosión de inteligencia” en la que la máquina supere al hombre y sea capaz de aprender por sí sola todo tipo de habilidades, incluso la de la manipulación social. “El problema es que esa tecnología falle, que desarrolle objetivos propios o desencadene alguna catástrofe como una pandemia o una guerra nuclear. Lo peligroso es que nos confiemos. Pero cuanto más poderosas sean las máquinas, más nos pueden beneficiar. ¡Pueden ayudarnos a solventar el problema del cambio climático, a curar efermedades”. Y es que ya lo dice Stephen Hawking, la AI es capaz de traer lo mejor y lo peor a nuestras sociedades.

Para evitar traer lo peor, se siguen aplicando las llamadas leyes o reglas de Asimov:

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Si me lo permitís, quisiera acabar rompiendo una lanza a favor de la Filosofía. Tenemos una sociedad que tiende a categorizarnos: hombre-mujer, merengue-culé, conservador-progresista… de ciencias o de letras. En este último caso no puedo estar más en desacuerdo, una persona que no sabe pensar será incapaz de desarrollar sus conocimientos y la filosofía es la herramienta para el desarrollo del pensamiento. Pitágoras, Tales, Arquímedes, Fibonacci, Descartes, Newton, Gauss o Einstein son claros ejemplos de “hombres de ciencias” que supieron apoyarse en su capacidad filofófica para desarrollar sus teorías y, el debate que os he planteado demuestra que HOY MÁS QUE NUNCA la filosofía es imprescindible en nuestra formación sea cual sea.

“Los hombres que se acostumbran a preocuparse por las necesidades de las máquinas se vuelven insensibles respecto a las necesidades de los hombres” Isaac Asimov

Quisiera dedicar este post a Emilio quién me enseñó a amar la Filosofía.

Trabajadores, decid hola a la HOLACRACIA

Llegas a la oficina y ves al Gerente de tu empresa reunido en la Sala de Juntas con todos los Directores de Área repasando números. Sabes que en un par de horas, el Jefe de tu Departamento vendrá cargado con un montón de nuevas tareas que tendrás que entregarle mañana y piensas, “el marrón siempre se lo comen los de abajo” Pero, ¿a qué te refieres con los de abajo?

Evidentemente estás pensando en la estructura organizacional de tu empresa, la cual coincide con la forma de una pirámide. En la parte de arriba está “el jefe supremo”, a continuación los “jefecillos” de cada departamento, seguidos por los jefes de equipo y al final… los “pringadillos” de la empresa.

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No tengo ni que pararme a explicar los inconvenientes que supone esta estructura, ya que es la que está implantada en la mayor parte de las compañías actuales. Para mover cualquier papel hay que notificarlo y pedir la autorización a varios departamentos, la comunicación entre los distintos niveles se entorpece y tiene muchísimos intermediarios (¿os acordáis del juego del “teléfono escacharrado?)… en resumen, este tipo de organizaciones es un foco de pérdida de tiempo y malentendidos y, para remediarlo, nace la Holacracia como nuevo método organizacional.

Holacracia deriva de la palabra griega “holos”, que siginifica “entero” o “total” y representa que en la holacracia no hay cargos ni mandos sino que todos los trabajadores funcionan como un “todo”, como un conjunto de equipos autónomos que dependen de una unidad mayor. Cada grupo de trabajo o “círculo” se forma a través de los roles de sus integrantes, y dichos roles se fundamentan en la habilidad de cada trabajador. Es cierto que una persona puede tener varias habilidades, así que eso le permite formar parte de diferentes círculo con roles diferentes.

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Cada círculo tiene sus objetivos, su rol definido, su propia estructura jerárquica y su objetivo a cumplir pero si estás pensando en que es la definición de un Departamento o División estás confundido; el círculo decide su propia estructura jerárquica eligiendo a un “enlace líder” y un “enlace representante” que participa en las reuniones de su círculo y del círculo más amplio y, no hay que olvidar, que en el círculo cada decisión es discutida y tomada por TODOS. Cualquiera puede ser elegido sin importar su experiencia, formación o edad; el círculo sólo valora tu capacidad para lograr los objetivos de ese momento y guiarles. Para que lo tengas más claro, te dejo este vídeo resumen:

No obstante, pese a ser un método muy prometedor, no hay que dejar de lado los grandes retos a resolver. No hay que olvidar que la autonomía conlleva responsabilidad y compromiso por parte de los trabajadores. Esto implica que es muy importante dejar claras las reglas del juego para que todas las piezas del puzzle encajen. Si deseas más información sobre cómo implantar la holacracia en tu empresa, te invito a consultar la Constitución de la Holacracia (en inglés) y, además, dispones de varios webinar en youtube que profundizan en el tema.

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”, Michael Jordan.

Nunca volverás a mirar un lápiz igual…

A la vuelta de las vacaciones nos topamos también con la vuelta al cole y con una de las herramientas que no falta nunca en nuestras mochilas. ¿Pero sabes realmente qué es?

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¿Un simple lápiz? No, o sí… pero también probablemente sea el secreto de la revolución tecnológica que estamos viviendo. O no tan secreta… seguro que has oído hablar del grafeno.

Hace muchos años (y muchos posts), se comenzó a hablar de la baquelita, el primer plástico sintético de la historia. El descubrimiento de Leo Baekeland supuso toda una revolución dando lugar a la conocida como “era del plástico” en el S.XX. Nos encontramos ante un material barato, ligero y que supuso tota una revolución a nivel de fabricación. Las vajillas de cristal se sustituyeron por vajillas de plástico, el nylon prometía medias más resistentes, se construyeron radios más pequeñas y mejores y las válvulas de vacío pudieron sustituirse por pequeños microchips. Sin embargo ya hemos dejado atrás esos tiempos, estamos en un nuevo siglo y las tendencias, incluso en materiales, cambian. Ha llegado la “era del grafeno”.

Su descubrimiento tuvo lugar en 2004 por Andre Geim y Konstantin Novoselov a los que se les otorgó el Premio Nobel en 2010 y poco después, en enero de 2015, el Parlamento Europeo publicó un informe sobre “Diez tecnologías que podrían cambiar nuestras vidas” y en dicho informe, aparecía el grafeno. Y no es de extrañar ya que éste es un material ligero, robusto, transparente, estable, buen conductor eléctrico, impermeable, abundante, barato, no contaminante… ¿sigo?

¿Pero qué es exactamente el grafeno? El grafeno es, para entenderlo, una especie de grafito (de ahí que comience el post con la imagen de un lapicero) en láminas muy finas de un átomo de espesor (esto es muy poco teniendo en cuenta que el diámetro de un átomo es 10-10 m) Sus átomos de carbono puro se ordenan en una red regular hexagonal a través de enlaces covalentes simples inertes, lo que significa que no se rompen fácilmente. El grafeno es la sustancia elemental que otros elementos que probablemente nos suenen más: el grafito, los nanotubos de carbono o los fullerenos.

Por poner ejemplos:

  • Es un óptimo conductor de electricidad, 100 veces más rápido que el silicio
  • Es un material muy ligero, un metro cuadrado pesa unos 0,77 mg
  • Se considera 100 veces más fuerte que el acero
  • En teoría, se considera que puede resolver el 50 % de los problemas tecnológicos actuales

Pero, como siempre, “no es grafeno todo lo que reluce” y es que nos enfrentamos a un par de problemas. En primer lugar, es cierto que se está empleando en electrónica para la construcción de pantallas flexibles táctiles o para microchips de alta velocidad además de en nanotecnología; también se habla de que puede emplearse como recubrimiento por su resistencia tanto física como química. Pero hablar se habla mucho, se dice que se podrá emplear en aplicaciones médicas sustituyendo voluminosos microscopios empleados en el estudio de ADN o creando vendas que no se infectan. Gracias al grafeno, la policía podrá sustituir los pesados chalecos antibalas por camisas transparentes que puedan ponerse encima del uniforme como el que se protege con un simple chubasquero. Y así mil y una aplicaciones que me llevaría días comentar. Todo esto implica que pese a su gran aplicabilidad actualmente solo existen unas aplicaciones reales del grafeno y esto induce a la preocupación de los expertos quienes temen que las ventajas de la sustancia se pierdan entre tanta divagación sin conseguir resultados reales y viables. En segundo lugar, es cierto que en los últimos años ha mejorado bastante, pero la gran producción de grafeno sigue suponiendo un reto que requiere altas inversiones en equipos tecnológicos y humanos.

Personalmente considero que si es cierto que tiene tantas ventajas y que es un material tan prometedor superará todos estos obstáculos. Lo que es seguro es que ya no volverás a mirar un lápiz igual…

“La inteligencia es la capacidad de adaptarse al cambio.” Stephen Hawking

Imprimiendo el futuro

El ser humano lleva desde sus orígenes inventando para facilitar las labores de su día a día. Se empezó haciendo pequeñas herramientas con trozos de piedra, huesos y pequeños palos. Fue la imprenta la que, de la mano de Johannes Gutenberg, en el año 1440 dio fin a la Edad Media dando paso a la Edad Moderna. Otro capítulo aparte en la historia de la civilización merece la Segunda Revolución Industrial cuando aparecieron las primeras máquinas de control numérico creadas para lograr una mayor exactitud y precisión…

Todos estos avances continúan y, probablemente, el invento de los últimos años sea la impresora 3D dando lugar a lo que muchos (entre ellos la revista The Economist) definen como la Tercera Revolución Industrial.

Hace un par de días, un amigo que es economista me comentaba que se prevé un desabastecimiento general en la sociedad. Se considera que cada vez habrá menos productos disponibles básicamente… por que seremos capaces de autoabastecernos. Esto simplemente muestra uno de los posibles resultados de la impresión 3D. Parece ser, con bastante seguridad, que en el futuro cada familia tendrá su propia impresora y que seremos capaces de fabricar nuestros propios productos: ropa, útiles de cocina, muebles e incluso comida. Simplemente escogeremos un diseño por internet, nos descargaremos el archivo una vez realizada su compra y lo imprimiremos en nuestra propia máquina. Pasaremos de ser consumidores a ser “prosumidores” (productores-consumidores). Para hacernos una idea de la probabilidad de esta profecía: en 2015 se vendieron alrededor de 215.000 máquinas, las ventas estimadas para 2020 son de 2,3 millones de impresoras.

No voy a parar a comentar las ventajas que esto puede suponer. Todos hemos leído casos de éxito del empleo de impresoras 3D en el campo de la medicina, muchos conoceréis el caso de la empresa que consiguió imprimir un coche sólo con este tipo de tecnología y seguro que alguno ya ha ido a visitar el fabcafé de Barcelona donde puedes imprimir tus propios diseños y tomarte algo durante la espera (por cierto, el primero de Europa). Sin embargo, también cabe recordar los peligros de ésta. En primer lugar, cómo se va a realizar el control de uso de los patrones de diseño (recordemos el caso de las pistolas impresas que puso en la mesa este debate), cómo se va a competir con las economías de escala de las fábricas convencionales o cómo se va a invertir en educación para habituar a nuestros hijos a este nuevo mundo que requiere conocimientos de CAD o modelado 3D. Como todas las nuevas tecnologías, tendrá que enfrentarse a importantes retos si quieren normalizarse en un futuro.

“Creo que la verdadera revolución de la impresión no será un uso o aplicación específica, sino la rapidez con la cual esta tecnología, que hoy parece casi magia, se transformará en algo usual e incluso esencial en la vida cotidiana.” Luciano Betodi

Open Space: cambiar para trabajar

Hace unas semanas fui a una conferencia sobre emprendimiento. Las charlas tenían lugar en una gran sala donde nos repartíamos en pequeñas mesas redondas, en grupos de seis personas. Evidentemente, mis amigos y yo buscamos sentarnos juntos.

Llegó la hora del café, llegó la hora de la comida y, al finalizar el descanso del café de la tarde, el ponente nos invitó a mis amigos y a mí a subir al escenario.

“- Este grupo de jóvenes, es un claro ejemplo de emprendimiento y de dinamismo. Les acaban de dar una lección de cómo debe ser el profesional moderno a todos ustedes- dijo él

Todos nosotros sentimos algo de vergüenza ante esa afirmación, ya que el resto de asistentes nos doblaba en edad, conocimientos, cargos y experiencia.

– Si no hemos hecho nada – se atrevió por fin a comentar mi amigo.

– Ustedes han sido los únicos en atreverse a innovar y no sentarse en el mismo sitio, cada vez que entran a esta sala eligen una mesa diferente.”

Independiente de si esto te parece curioso, una tontería o cualquier otra cosa… en ese momento me acordé de las teorías de Open Space que se están llevando a cabo en Sillicon Valley.

Qué es el Open Space

En el sentido estricto del término se trata de una tendencia que invita a innovar en la disposición de las oficinas. ¿Te acuerdas de la película El Apartamento de Billy Wilder? ¿De esas filas y filas de mesas en esa inmensa oficina en la que pasaba los días Jack Lemmon? Pues eso se va a acabar

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Los objetivos de los trabajadores están cambiando. Dice un estudio de Harvard que las nuevas generaciones de profesionales ya no estamos motivadas por el salario sino por encontrar un trabajo que nos motive y no nos “distraiga de vivir”; no nos interesa ser jefes para ganar más o conseguir ese ansiado sillón de mando, sino por la oportunidad de influir en las decisiones empresariales que se tomen en nuestra compañía y como incentivador a nuestro desarrollo profesional. La felicidad prima y ya no está ligada a la nómina de principios de mes (al menos, no tanto como para la generación de nuestros padres). y, seamos sinceros, es más fácil ser feliz y estar motivado en un espacio de trabajo acogedor que en esas oficinas frías y atestadas de compañeros. Al menos a Jack Lemmon no se le veía demasiado motivado…

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Para conseguir estos espacios los puntos claves son:

  • Cuidado por los detalles arquitectónicos. Si nos fijamos en la foto de El apartamento vemos una oficina gris, con luz artificial, formas rectas y con una colocación de las mesas que recuerda a la del colegio y sin ningún tipo de espacio común o zona de descanso en la que poder hablar con tus compañeros. Si nos fijamos en las compañías modernas vemos un claro ejemplo de lo que se está denominando “interiorismo emocional” que consiste en emplear colores vivos y decoraciones que fomenten la creatividad y que invitan a la innovación. La disposición de las mesas ya no se realiza en fila sino que se realiza en pequeños grupos de tal forma que siempre tengas a un colega al lado, otro de frente… invitando a la cooperación. Además desaparecen los despachos y se apuesta por los espacios abiertos y la luz natural. En este post de ROOM Diseño tienes varios ejemplos de lo que ellos denominan “oficinas lúdicas”.
  • Escritorios calientes. Ya no disponemos de un sitio fijo, podemos sentarnos en cualquier lugar que veamos libre. Esto fomenta el debate y la interacción con todos los compañeros . Aunque parezca un poco caótico, supone también un ahorro en costes y es más práctico para empresas con horarios flexibles o varios turnos de trabajo. Además, dicen que fomenta las microrreuniones espontáneas lo que se traduce una mayor propuesta de soluciones imaginativas.
  • Transparencia. Por ejemplo, el hecho de que todos puedan utilizar todos los ordenadores supone que la información está accesible a cualquier trabajador. Si bien de entrada puede parecernos negativo, ¿por qué va a serlo? Yo trabajo en una oficina en la que esto ocurre así y fomenta la comunicación y el trabajo en equipo sin contar con que la atención del cliente mejora ya que podemos resolver la mayor parte de las dudas por teléfono incluso sin que esté el responsable de su proyecto. Si no hay basura, ¿por qué vas a tenerla que guardar bajo la alfombra?
  • Fomento de la organización horizontal. El jefe es uno más y puede integrarse en el sistema. Cada día puede trabajar al lado (literalmente) de un trabajador distinto lo que le permite conocer sus habilidades y su forma de trabajar, además de fomentarse el trabajo en equipo (sí, de nuevo) y la comunicación. ¿Es más fácil hablar con un jefe que no sale de su despacho o con uno que se integra dentro de la actividad empresarial y con el que tienes más confianza? ¿A quién de los dos te será más fácil proponerle mejoras o nuevas propuestas?

Personalmente, creo que siempre es positivo estar en un lugar de trabajo en el que estés cómodo ya que vas a pasar muchas horas entre esas cuatro paredes, pero por otro lado entiendo que el Open Space no es la panacea y que es necesario buscar una solución intermedia; los directivos siempre necesitarán un espacio en el que tratar ciertos asuntos confidenciales, los trabajadores tienen que tener una personalidad que se adapte a este método de trabajo (están demostrando las personas introvertidas pueden sentirse incómodas trabajando en un espacio así) y, por último, no todas las empresas pueden contar con unas instalaciones que les permita crear una oficina de este tipo.

Pensando en mi lugar de trabajo, es difícil crear en una nave industrial con un espacio de oficinas ya dividido y sin ventanas un entorno así, pero la solución puede ser sencilla. Disponemos de una mesa redonda en la que solemos trabajar juntos, hemos agrupado las mesas de dos en dos para vernos las caras, promovemos el uso de pizarras, las puertas siempre están abiertas e intentamos utilizar elementos decorativos que hagan más acogedores los espacios. Como veis, implantar poco a poco esta filosofía puede ser más sencillo de lo que creemos y, sin duda, el trabajo se lleva a cabo con más ganas.

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Por último, mencionar que el Open Space tiene dos vertientes: la arquitectónica de la que hemos hablado en este post y la organizacional de la que hablé en el post “Uno para todos, y todos para el Open Space” que te invito a releer.

¿Y a ti? ¿Te gustaría trabajar en una oficina Open Space?

“Ama el color. Toma riesgos. Sé curioso”. Kelly Wearstler

Cuando compartir es innovar

Hace unas semanas, en el máster de Innovación y Emprendimiento de OBS Business School – Universitat de Barcelona nos tocaba hablar sobre un tema que me encanta: la innovación abierta. Me gustaría compartir con vosotros también la experiencia que he compartido con mis compañeros para que os invite a la reflexión sobre la importancia de compartir por el bien de la innovación

Cada vez que pienso en innovación abierta me acuerdo de Ferran Adrià que fue el que me abrió un poco la mente en este sentido.

Todavía estaba en la Universidad cuando El Bulli cerró para convertirse en El Bulli Foundation y en un viaje en tren vi el documental sobre esta transformación y me sorprendió escuchar a Adrià decir que lo que pretendía era crear una gran biblioteca de conocimiento gastronómico abierta a cocineros profesionales o amateurs de todo el mundo. “¿No tienes miedo a que te copien?”, le preguntó el periodista. Contestó que si él se guardaba sus descubrimientos, sus avances y su trabajo otro cocinero en la otra punta del mundo iba a tardar meses o años en replicarlo. Si él compartía sus conocimientos con él, éste podría partir de una base para seguir mejorando la cocina y alcanzar objetivos más altos. Me dí cuenta de que él confiaba en su talento pero que fue lo suficientemente inteligente como para entender que si compartía lo que sabía, otra persona podría trabajar allá donde se había quedado estancado o aportarle ideas nuevas. Su talento seguía ahí, pero ¿por qué no unirlo al talento de otro profesional?

“Compartir es una actitud ante la vida” Ferran Adrià

30 años dan para mucho

¡Hola a todos! Para el que no lo sepa, hoy es mi cumpleaños 🙂 Pero no es un cumpleaños normal, sino que hoy es el día en el que cumplo tres décadas nada más y nada menos. Eso me ha invitado a hacer un repaso de todo lo que ha pasado tecnológicamente a lo largo de este tiempo.

Una de las cosas que más recuerdo de pequeña es la casa de mis tíos. Aquello era un lugar lleno de equipos modernísimos que apenas sabía utilizar. Me acuerdo de pasar las tardes en ese viejo ordenador pintando con el Paint. Teniendo en cuenta que lo más novedoso que había visto era la máquina de escribir eléctrica que tenía mi madre en el trabajo, aquello era la bomba. Apple empezaba a conocerse y presentaba en 1984 su primer ordenador: el famoso MacIntosh. Eso sí, su logotipo todavía tenía mil colorines y tardaría años en pasarse a un diseño más minimalista y sofisticado.

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Más tarde, cuando en mi casa se instaló nuestro primer ordenador recuerdo intercambiar juegos en disquetes con mis compañeros de clase. Eso sí, también utilizábamos nuestros primeros teléfonos móviles para jugar al snake o hacer carreras entre ellos haciéndolos vibrar. Por supuesto, tenían un tamaño bastante reducido si lo comparamos con el que se lanzó en 1983. Y hablando de juegos, ¿sabes que la primera Game Boy se inventó en 1987? Creo que sigo teniendo la mía por algún sitio…

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También fue una década mítica y como tal, había que dejar referencias de ello. Aparecen los primeros grabadores de CDs, las primeras cámaras de vídeo, los equipos de VHS, las cámaras de fotos de usar y tirar… y algo que sigue muy de moda ahora. ¡La polaroid!

Os dejo un enlace con muchos más inventos que me han traído un montón de recuerdos. Seguro que a los que sois de mi edad o mayores también os los traerá, y a los más jóvenes os llamará la atención.

La verdad es que en 30 años han cambiado enormemente las cosas y preveo que dentro de 10 años me daré cuenta de que la velocidad en el desarrollo tecnológico se ha acrecentado. ¿Qué nos esperará? ¡Estoy deseando descubrirlo!

Para acabar os quiero dejar, como siempre, una frase. Esta vez no os dejaré una cita relacionada con el post sino que quiero emplear un eslogan que fue diseñado en 1988, el año en el que nací y que dice que si crees que puedes crear algo…

“Just do it!” Eslogan de Nike